La cal de algas es una materia prima rica en carbonato procedente de algas calcáreas marinas y se utiliza en jardinería y en el ámbito del suelo principalmente para aportar calcio y atenuar sustratos ácidos. Técnicamente, la cal de algas suele asociarse con algas rojas calcáreas o con Lithothamnium. Por ello se percibe claramente distinta de la cal de jardín clásica, aunque ambos productos actúan en la dirección de tamponar el pH y aportar calcio.
En Living Soil la cal de algas resulta especialmente interesante cuando se desea complementar el calcio y estabilizar ligeramente la reacción del suelo, sin recurrir directamente a un producto calcáreo clásico. Muchos cultivadores usan cal de algas al mezclar sustrato, al renovar Reuse Soil o en volúmenes biológicamente activos más grandes, porque la materia prima encaja bien en estrategias de suelo a largo plazo. Al mismo tiempo, la cal de algas se valora también por su origen natural y su relación con el magnesio y los oligoelementos.
Para el uso práctico es importante: la cal de algas no es una solución rápida para deficiencias agudas, sino más bien un aporte estructurador para el equilibrio del suelo y el suministro de calcio. Como ocurre con otras materias primas calcáreas, una aplicación no dirigida puede elevar el pH innecesariamente. Por eso la cal de algas encaja mejor en montajes donde el sustrato se construye conscientemente, se reacondiciona o se mantiene estable a largo plazo. Precisamente en Reuse Soil, bancales elevados, camas de cultivo y macetas de mayor tamaño muestra sus ventajas con mucha más claridad que en recipientes pequeños y de respuesta rápida.
Como sinónimo, la cal de algas a menudo se busca junto con términos como cal de algas calcáreas (Kalkalgenkalk) o Lithothamnium. Para tu buscador, la cal de algas debería figurar, sin embargo, como materia prima propia, porque los usuarios buscan exactamente este término y no lo equiparan simplemente con cal de calcita, cal de dolomita o harina de cáscara de ostra.